
Han pasado unos mil años desde que el arpa celta (clarsach) fuera tocado por primera vez en la Tierras Altas de Escocia y en Irlanda. Inmortalizada en nuestros días como el símbolo de la cerveza Guinness y como el escudo de Irlanda, el arpa celta fue en la antigüedad un instrumento muy prestigioso, tocado por reyes, reinas y jefes de clan.
A finales del siglo XVI, este prestigio empezó a declinar. Los arpistas acabaron siendo trovadores itinerantes. El más famoso de ellos fue el irlandés Turlough O’Carolan (1670-1738). Pero en la primera mitad del siglo XIX los bardos como O’Carolan eran sólo un recuerdo del pasado.
En la década de 1970 el arpa celta comenzó a resurgir, y en estos momentos está en plena expansión por todo el mundo.
El arpa celta procede de la tradición folklórica de Escocia e Irlanda, y es el antecedente del arpa con pedales, que es el arpa utilizada en las orquestas sinfónicas.
Katie toca un arpa PILGRIM de 34 cuerdas. Toca y canta un repertorio muy variado, desde el pop hasta el jazz; desde canciones tradicionales escocesas hasta piezas clásicas.
